domingo, 3 de octubre de 2010

Descuartízame 
y luego almacena mis restos
en la bodega de tus párpados
para que así
recuerdes tu flagelo
y te duelan más que a mí
los cuchillos del sexo.
Yo amaestré a las criaturas
que desde el suelo
se levantaban hasta tus ojos
y permití que inventaras
nuevas formas de usar mi cuerpo.

Yo puse sobre tu frente
al padre
al hijo
y al espíritu santo
pero aun así
necesitaba hacerte este poema

viernes, 10 de septiembre de 2010

-no es tan raro-

Cuánto rumor innecesario para una vida tan pequeña, dicen, como quien deja demasiados rastros tras de sí. No es bueno, sin embargo, atender a las voces de quienes exaltan el color del cielo queriendo confundir su terror con el mío.

Sabes, las últimas palabras que no pronuncié fueron tu nombre. Y ya, sólo mírame, no temas: no diré nunca nada de tu vida, ni escribiré de lo que compartimos, si consigo evitarlo. 
La gente no se ocupa de nuestro sufrimiento por exceso de amor, pero nosotros tendremos al fin tiempo para dedicarnos a tu cuerpo y el mío. 

Y, aunque despliego el abanico de tu piel entre mis manos, como un mapa, y en él dibujo los itinerarios que habrán de conducirme hasta la muerte, ya no hay ninguna razón para que envejezcamos juntos, - eso dicen los otros mientras nos contemplan al borde del acantilado de su licuefacción - 
Escucho cómo su voz conspira en lo visible. Dales una migaja de tu oscuridad, no sexo ni deterioro, o es que acaso:
¿no adviertes que tan sólo buscan interpretar las huellas de nuestro silencio?,
¿que el sonido no ofrece ya conocimiento, sino incertidumbre y orfandad?

Recuerdo la promesa: un pájaro que sueña con el alba vendrá a nosotros como sombra, en la gris desembocadura de la noche, cuando nos despertemos juntos, carcomidos por los murmullos de dos cuerpos libres que nadie pudo reducir.


Gocemos; no hay nada que apacigüe tu temblor ni mi respiracón. Cuando después de la explosión, todo termine, ¿en qué punto o espacio crees que estarán? ¿quedarán ruinas?, y nosotros ¿haremos de los perfectos estupidos que somos?

viernes, 3 de septiembre de 2010

¡sometimes!

A veces tu ausencia forma parte de mi mirada, mis manos contienen la lejanía de las tuyas
y el otoño es la única postura que mi frente puede tomar para pensar en ti.

A veces te descubro en el rostro que no tuviste y en la aparición que no merecías, a veces es una calle al anochecer donde no habremos ya de volver a citarnos, mientras el tiempo transcurre entre un movimiento de mi corazón y un movimiento de la noche.

A veces tu ausencia aparece lentamente en mi sonrisa igual que una mancha de aceite en el agua, y es la hora de encender ciertas luces  y caminar por la casa evitando  el estallido de ciertos rincones.
En tus ojos hay barcas amarradas,pero yo ya no habré de soltarlas,en tu pecho hubo tardes que al final del verano todavía miré encenderse. Y éstas son aún mis reuniones contigo,el deshielo que en la noche deshace tu máscara y la pierde.

domingo, 1 de agosto de 2010

A los olvidos.

La felicidad- me dijeron- es asunto de poetas ebrios. Útiles solo para cabalgar la luna con todo y sus acólitos nocturnos. Escóndete tras la puerta me dijeron. No cruces la línea que separa al ahorcado de su mediodía. Huye del espejo y sus engaños únete más bien a una legión de imágenes promotoras de la ausencia.

Trágate tu amor al prójimo y sus dinosaurios descalzos. Esas utopías ya no las compra nadie. Si descubres un vuelo de monarcas coloridas dales la espalda, no escuches su caricia en el aire y el escándalo de sus alas encendidas. Podrías no recuperarte.

Ama la sombra y sigue sus instrucciones, protégete en su círculo de las tentaciones que la luz produce. Súmate a la sagrada ley de lo que no se mueve, eso es lo que perdura.

Todo esto me dijeron.

Pero mi desnudez no tenía bolsillos para entonces tampoco una memoria para el llanto. He seguido la ruta de las aguas en su afán de mar y de horizonte, y no puedo detenerme todavía.

domingo, 25 de julio de 2010

A la puntualidad.

No es que haya nacido en otra parte. Mucho menos, que me preocupe el tiempo en su belleza de abstracta redondez lunática. Es que los minutos me muerden los talones hormigas enfurecidas urgiéndome a hacer a no detenerme en función de los finales. 
Es muy cierto  la prisa es un agujero en la calma del insomne, una muralla en la planicie de los sueños, un abrevadero de ilusiones que a menudo fallan.

No es que me avasalle el miedo a la tardanza pero la magia se me acaba; he perdido las fórmulas los jeroglíficos, las pócimas, la clave de los secretos que guardaba, las cosas que el sabio Fritz confió a mis huesos.

Lo confieso cada vez soy menos yo y más lo que he vivido.

Por eso es que me apuro para no llegarle tarde a la que realmente he sido cuando todo se acabe.

domingo, 18 de julio de 2010

a los viejos & los nuevo

Vengo de mitos desbaratados donde se quiebra el tiempo. Armo en mi ser nuevas estructuras,  necesito el mármol de las viejas creencias para apoyarme en algo.
Definitiva ha sido mi luz y mi ceguera, ha sido tajante su alucinada escarcha y mi intento triste de huir de cualquier dogma.
Así, regreso a buscar el techo de una casa, el calor de las mentiras conocidas, el cristal que deforme una visión con los gastados sueños rosa.
Huí de falacias acreditadas, me despojé de su facilidad y sus cristales,  y de pronto en la gruta de Platón vi mi silueta terriblemente deformada.